Costa, Sierra y Selva

Thoughts from an American in Peru

Congratulations Promoción 2008

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Last Saturday evening we celebrated the graduation of eleven SALI students. It’s hard to believe that nearly a year has passed since our last graduation, and that these students (most of them dear friends of mine by now) have finally made it to the end of a very long, challenging process. At the reception afterwards, I found myself talking with Pastor Eduardo about the whole thing. As I look back on the year, I can see so many mistakes, poor decisions, and general chaos that it is truly amazing that we have come to yet another graduation. Pastor Eduardo: “In the moments when we see our own weaknesses and mistakes most clearly, we also see the hand of God most clearly.”

I ask you to join me in praising the Lord for His mercy, His steadfastness, His never ending love and faithfulness. I dedicate this success to Him who made it possible, and entrust these students to Him as they leave our family here at SALI.

What follows is the transcript of the speech I made Saturday evening. Please excuse the Spanish.

Es con una mezcla de gozo y tristeza que me dirijo hacia ustedes en esta tarde. Gozo, por ver el resultado de tanto trabajo y dedicación por parte de ustedes, y tristeza por tener que decirles adiós. Sería una subestimación decir que me he acostumbrado a su presencia en SALI, y no cabe duda en mi mente de que este lugar no será igual sin que ustedes estén aquí. Mes tras mes he tenido el privilegio de verles no solamente progresar en el idioma inglés, sino también de manera personal. Es verdad que el camino que nos llevó a este momento hoy no siempre ha sido fácil. Pero quiero hacerles recordar algo que dijo el apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios: “Si, pues, coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” Siempre ha sido mi deseo que nuestros alumnos vivan para la gloria de Dios. Por eso, yo y sus profesores hemos buscado excelencia en ustedes en todo aspecto de su experiencia en SALI. Es verdad que esa exigencia a veces nos ha llevado a momentos difíciles, pero espero que Dios haya usado los momentos difíciles para ayudarnos a conocernos mejor y fortalecernos también. El mero hecho de que, a pesar de las dificultades, hemos llegado a donde estamos hoy habla mucho de cuán grande es Dios. Yo agradezco a Dios por su infinita sabiduría y providencia en todo este proceso.

Cuando hablo de SALI, siempre menciono con agradecimiento la inversión que hacen nuestros alumnos al comprometerse con el Instituto. Hablo no solamente de su inversión económica (la cual es significativa), ni solamente la inversión de su tiempo (me parece que hacer cualquier cosa fielmente por 28 meses ya es un logro en sí mismo). Sino también hablo de la confianza y buena fe que ustedes han invertido en nosotros, el equipo SALI, en algunos casos por más de dos años. Les agradezco por habernos confiado tanto, y comparto con ustedes la alegría y satisfacción de este momento en que celebramos el logro de haber terminado, con éxito, el 4-Point English Program en SALI.

Ahora, deseo compartir con ustedes qué significa ese logro para mí. Les pregunto si pueden pensar en sus primeros días de clases de inglés. Como alguien que ha tenido la experiencia de empezar el estudio de un nuevo idioma, puedo decir con certeza que para cada uno de ustedes hubo un momento en el que eran, para ser directo, como mudos y sordos en cuanto a este idioma. Ahora, ya no existen los impedimentos que antes existían. Ahora, el mundo bello de Shakespeare y la Biblia King James les está esperando, además de una riqueza de expresión para el compartir de pensamientos, ideas, y sentimientos. Para mí el lenguaje es nada menos que un milagro, y la capacidad de comunicarse con fluidez en idiomas extranjeros es nada menos que un don de Dios. Pienso en los días de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo rompió las barreras de comunicación para que el evangelio pudiera llegar a todos, sin importar el idioma que hablaban. En ese momento fue como si la maldición de Babel fuera revocada. Ahora, el aprendizaje de un segundo idioma, como ustedes han logrado, también es una revocación de esa maldición. Ahora, ustedes pueden participar en un mundo más amplio, utilizando los dones y capacidades que Dios les ha dado para trabajar en el campo que El les ha preparado.

Por parte del Instituto, esa experiencia que hemos compartido con ustedes ha sido de gran bendición. Cuando empezamos este viaje, un viaje lleno de premios y obstáculos, cerros y valles, teníamos una meta en mente: que ustedes los alumnos dominaran el idioma inglés. El esfuerzo del equipo SALI ha sido para lograr esta meta, e hicimos todo lo que sabíamos hacer para lograrlo. Pero Dios es tan bueno que no solamente nos concedió esa meta pero nos sorprendió con otra cosa. Resultó que cuando estábamos concentrados en el proceso de enseñarles, experimentamos algo inesperado. Vimos que no sólo los alumnos aprendían, sino que nosotros también aprendíamos. Al momento de dar, también recibíamos. Las lecciones que ustedes nos ayudaron a aprender, en la mayoría de casos sin saberlo, quedarán conmigo y, creo que también con sus profesores, por muchos años. En esto, doy gracias a ustedes por su paciencia y a nuestro Dios por su bondad y provisión.

Pero no hemos venido hoy para hablar sobre el pasado. Al terminar sus estudios en SALI, ustedes tienen un futuro que considerar. Hoy, ustedes recibirán un certificado que oficializa lo que ustedes han logrado. Yo les felicito por ese logro. Ustedes ahora tienen algo que les va a servir mucho en sus vidas. El inglés les abrirá puertas antes solo imaginadas, puertas a un mundo de posibilidades profesionales, académicas y personales. No sé qué planes Dios tiene para la vida de cada uno de ustedes, pero no puedo esperar hasta ver qué rol tendrá ese idioma en sus vidas. Es uno de los mejores placeres poder ver adónde irán nuestros alumnos y qué nuevos retos encontrarán en adelante.

Mientras yo les felicito, y les entrego estos certificados, tengo un deseo más allá de que el conocimiento del inglés les sea útil en sus vidas. Ese deseo es que ustedes, además de dominar este idioma, hayan recibido cosas más perdurables durante su tiempo con nosotros. Espero que ustedes, comparándose con quienes eran cuando empezaron a estudiar en SALI, ahora sean un poco más pacientes, un poco más humildes, un poco más perseverantes, un poco más honestos, y un poco más trabajadores. Espero que, por el poder del Espíritu Santo, y en cuan pequeña sea la medida, les hayamos dado algo más que un idioma.

Written by Caleb Sutton

August 18, 2008 at 3:17 pm

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5 Responses

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  1. Hey, is ther a way to interpret this?

    sisterfriend85

    August 18, 2008 at 4:43 pm

  2. There is a way…I’m just not sure I have the time to do it now. When I get home, I’ll read it to you in English!

    Caleb Sutton

    August 18, 2008 at 4:45 pm

  3. “En ese momento fue como si la maldición de Babel fuera revocada.”
    Me gusta mucho esta frase. Antes, no pensaba en eso cuando estaba aprendiendo español; pero ahora, sí. Es el hecho y la verdad. Estás dándoles a los estudiantes un arma con mucho poder para luchar en el batalla contra Satanás. Increible.

    Cassandra Doolittle

    August 22, 2008 at 3:29 am

  4. I just realized I left out an ‘e’ in there. oops! Just wanted you to know that I’m not talking “country” again.

    sisterfriend85

    August 26, 2008 at 12:45 am

  5. Awww. Pablo graduated?!? Tell him I said hello and congrats. I love you

    Susannah

    August 27, 2008 at 11:41 pm


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